Estos tres pequeños hábitos te ayudarán a combatir la procrastinación en los días más difíciles.
Música para tareas aburridas
Tender la cama, lavar los platos, limpiar el cuarto, y la lista sigue. Todas estas tareas no tan divertidas que tendemos a dejar pasar, se hacen amenas con un poco de música. Pon tu canción favorita y usa el tiempo que dura esa canción como temporizador para terminar más rápido ;)
Empaquetar tareas
Crea un ¨paquete¨ conformado por una tarea que disfrutes, y una tarea que no. Por ejemplo, puede que te guste ver TV de noche, pero que no te guste planchar, ¨empaqueta¨ estas dos tareas, es decir, hazlas a la vez, verás cómo planchar te resultará mucho más divertido.
La prueba del minuto
Comprométete a realizar la tarea que estás procrastinando entre 1 a 5 minutos, lo más difícil siempre es empezar, así que ¨engañaremos¨ a nuestro cerebro realizando la tarea en poco tiempo, una vez hayas empezado querrás terminar la tarea para así no dejarla incompleta.